REACCIONES EMOCIONALES

¿Qué reacciones emocionales pueden causar problemas?                           

Estados emocionales como la tristeza o el miedo son normales que se presenten ante situaciones difíciles, amenazantes o desconocidas. Estas emociones no son ni buenas ni malas, solo una forma de reaccionar del organismo. El problema surge cuando se prolongan demasiado en el tiempo, cuando empiezan a afectar la realización de actividades diarias o cuando generan problemas interpersonales serios. Cuando se presentan estas características se empieza a hablar de depresión, y ansiedad.

¿Cómo puedo identificarlas?

Cada uno de los trastornos se manifiesta por diferentes tipos de respuesta que se pueden agrupar en 3 clases. La primera son respuestas comportamentales que básicamente es lo que la persona hace cuando tiene un estado emocional particular y que los demás pueden observar. Por ejemplo en la depresión serían conductas como llorar o descuidar la apariencia física. La segunda clase son respuestas cognitivas que en sí son los pensamientos que tiene la persona. Por ejemplo una persona ansiosa presenta respuestas cognitivas cuando piensa constantemente en el cáncer o se preocupa demasiado por lo que va a suceder en el futuro. La tercera clase de respuestas es fisiológica y hace referencia a la forma de responder del cuerpo cuando hay un estado de ánimo particular. Por ejemplo si la persona está preocupada por un procedimiento médico en su cuerpo sentirá un aumento del ritmo cardiaco y tensión muscular. A continuación se presentarán las principales respuestas asociadas con la depresión, la ansiedad y la agresividad.

  • Depresión: Cuando una persona está deprimida puede presentar pérdida de la concentración por pensamientos de culpa, desesperanza y pesimismo frente a su situación, al futuro y hacia otras personas. Esto hace que se sienta inútil, se critique a sí mismo y a los otros constantemente, y que tenga ideas suicidas y de muerte. Estos pensamientos alteran su comportamiento generando cambios en el apetito, empieza a dormir más ó menos de lo habitual, llanto, aislamiento social, disminución del interés por la mayoría de actividades y descuido de la apariencia física. Entre sus respuestas fisiológicas está fatiga constante no debida al tratamiento, estreñimiento y en las mujeres alteración del ciclo menstrual.

  • Ansiedad: Entre los principales síntomas de ansiedad están nerviosismo y agitación, lo que origina tensión. Palpitaciones cardiacas, dificultades para respirar, sudoración, temblor y puede presentarse sensación de desmayo o irritabilidad. Los pacientes que están ansiosos muestran conductas de constante vigilancia principalmente hacia su estado de salud y síntomas físicos. Están contantemente preocupados por la evolución del cáncer, sobre los tratamientos, por los miembros de la familia y en general por todo aquello que deban controlar. Esto hace que existan dificultades para concentrarse, para dormir y para recibir tratamientos médicos.

Se debe aclarar que muchas de los síntomas descritos pueden deberse a efectos de los medicamentos o los tratamientos, principalmente los que tienen que ver con las respuestas fisiológicas. Por esto es muy importante observar que conductas se mantienen por un tiempo considerable y qué clase de pensamientos las acompañan, así como identificar que situaciones hacen que una persona ansiosa o deprimida presente más síntomas.

¿Cómo puedo manejarlas?

Lo más importante primero que todo es aceptar la presencia del trastorno. El aceptar que se está deprimido o ansioso no va a generar más síntomas o más problemas, sino que va a permitir tomar distancia de ellos, lo que favorece que se analice mejor la situación y se propongan alternativas para superar este estado. A continuación se presentan unas recomendaciones muy generales para tratar de superar la depresión y la ansiedad tanto para la persona que lo sufre como para los allegados. Aún así, si el problema persiste se debe acudir donde un psicólogo para superar el problema y evitar así que se agrave la situación.

Depresión

  • Trate de reconocer sus pensamientos negativos y reemplácelos por positivos.

  • Piense en sus experiencias positivas.

  • Haga una lista semanal de sus logros.

  • Manténgase socialmente activo.

  • Planee actividades para cada día.

  • Identifique un pasatiempo.

  • Haga ejercicio con frecuencia.

  • Practique técnicas de relajación.

  • Fíjese metas realistas.

  • Mantenga una dieta balanceada.

  • Trate de conocer y desarrollar sus fortalezas.

  • Solicite ayuda profesional si la depresión persiste.

Ansiedad

  • Infórmese más acerca de su enfermedad, los tratamientos y de lo que lo preocupe. En lo posible trate de que sus fuentes sean profesionales de la salud o publicaciones científicas.

  • Delegue responsabilidades y confíe en las otras personas.

  • Preocúpese por lo que esté viviendo en el momento actual y no tanto por lo que pueda suceder en el futuro si acaso sucede lo que usted teme.

  • Comuníquele a otros cuando esté nervioso o muy preocupado.

  • Trate de no exagerar sus temores sobre su estado de salud y no vigile demasiado su cuerpo en busca de algún problema de salud. El personal de salud que lo atiende es el encargado de tratar sus dolencias y usted debe colaborarles con su objetividad y sinceridad.

  • Aprenda ejercicios de relajación y aplíquelos cada vez que esté muy ansioso. Las técnicas de relajación son las estrategias más eficaces para controlar la ansiedad y la irritabildad.
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